Me enseñaste que abrazado a tu cintura,
todo parece una fiesta.
Me enseñaste muchas cosas de la cama,
que es mejor cuando se ama,
y que es también para dormir.
Me enseñaste entre otras cosas a vivir.
Me enseñaste que una duda puede más que una razón,
pero fallaste mi gurú,
se te olvidó enseñarme qué hago si no estás tú.