Y aunque las montañas o el cielo caiga, no voy a preocuparme porque sé que tu estas, junto a mi. No llorare, no llorare, no derramaré una lágrima, porque se, que tu estas junto a mi.

Sabes no pido nada mas, que estar entre tus brazos y huir de todo el mal que a todo he renunciado, por estar junto a ti. Sabes no dejo de pensar, que estoy enamorado, te quiero confesar que soy solo una esclava, que no sabe vivir sin ti. Cuando llegaste tu te metiste en mi ser, encendiste la luz me llenaste de fe. Tanto tiempo busque pero al fin te encontré tan perfecto como te imagine.
Cuando una noche de amor desesperado caigamos juntos enredados, la alfombra y el alrededor acabarán desordenados. Cuando una noche de amor que yo no dudo, la eternidad venga hacer dúo tu  y yo el desnudo y el corazón seremos uno.

Vivo por el sin saber si la encontré o me ha encontrado, ya no recuerdo como fue, pero al final me ha conquistado. Vivo por el que me da toda mi fuerza de verdad, vivo por el y no me pesa. Vivo por el yo también, no te me pongas tan celoso, el entre todos es el más dulce y caliente como un beso, el a mi lado siempre está para apagar mi soledad, más que por mi por el yo vivo también. Vivo por el que me da todo el afecto que le sale, a veces pega de verdad pero es un puño que no duele. Vivo por el que me da fuerza, valor y realidad para sentirme un poco viva.

Porque te vi venir y no dudé, te vi llegar, y te abracé y
puse toda mi pasión para que te quedaras. Y luego te besé y me arriesgué con la
verdad, te acaricié y al fin abrí mi corazón para que tú pasaras. Mi amor te di
sin condición para que te quedaras.
Aunque es falso el aire, siento que respiro.

Yo solía pensar que  sabía quien eras tú, no sabía que dentro de ti yo iba encontrar la luz. No sabia que existía un mundo así, no sabía que podía ser tan feliz. Y la vida pasaba de largo vacía sin emoción, no había nada flotando en el aire abrazándome el corazón. Y llegaste tú y el mundo me abrazo, y llegaste tú y el mundo se paro. Y llegaste tú y me sorprendió el poder que había en este amor. Y llegaste tú una bendición, aún recuerdo el momento en que todo cambió. Hoy que estoy en tus brazos recuerdo mi soledad y me río pensando en las veces que yo te dejé pasar. Y llegaste tú y el mundo me abrazó, y llegaste tú y el mundo se paró.